martes, 8 de octubre de 2013

El Altet se convierte en una base europea para el «descanso» de aviones cargueros


Un Antonov-124 procedente de Libia, una de las aeronaves más grandes del mundo, permanecerá en el aeropuerto durante 9 días hasta que pueda cargar la mercancía en el aeródromo de Málaga donde no hay espacio



La ampliación del aeropuerto hace dos años ha convertido al aeródromo provincial ubicado en la pedanía de El Altet en una base europea para el «descanso» de los aviones cargueros más grandes del mundo, que puede convertirse a medio plazo en una nueva fuente de ingresos para Aena, de cara a completar su financiación. Esta semana ha vuelto a Alicante. La última visita se produjo hace dos años el avión carguero que está considerado el segundo más grande del mundo. En concreto, un Antonov 124 que permanecerá estacionado en la plataforma reservada para la aviación privada durante 9 días, lo que generará unos ingresos extra al aeropuerto, que podrían alcanzar los 18.000 euros sólo en concepto de aparcamiento, ya que este avión de 400 toneladas de peso no utiliza otras infraestructuras de El Altet. El coste para la compañía es mucho menor que si hubiera tenido que retornar a Ucrania, vacío y volver después a Málaga.
El avión aterrizó anteayer en El Altet procedente del aeropuerto Internacional de Mitiga, situado a 8 kilómetros al este de Trípoli (Libia). El «Russian» pertenece a la compañía de carga Antonov Airlines, con registro ucraniano UR-82029, siendo considerada una de las aeronaves más grandes construidas de todos los tiempos, con una envergadura de casi 74 metros, una longitud de 69 metros y un peso que supera las 400 toneladas.
El avión puede volar a casi 900 kilómetros/hora, con un peso máximo al despegue de 405.000 kilos. Permanecerá estacionado en la plataforma durante unos nueve días, antes de partir hacia Málaga, donde recogerá carga y que, al parecer, no tiene capacidad para que aviones tan grandes puedan estar estacionados en sus pistas varios días y sin alterar el resto de operaciones. Espacio que sobra en El Altet, sobre todo mientras no esté operativa la terminal para aviación general, que acogerá la antigua T-2.
La última visita a El Altet de este «gigante de los cielos» se produjo en mayo de 2011, con el aterrizaje de un aparato similar, otro Antonov-124 que llegó desde San Diego (EE UU) cargado con material militar para la realización en aguas de Cartagena de unas maniobras consistentes en el rescate de un submarino hundido. El aparato, cargado con cien toneladas de material, sirvió de prueba para demostrar que el aeródromo alicantino está perfectamente preparado para atender no sólo vuelos transoceánicos sino que con la pista actual puede recibir cualquier tipo de aeronave, de ahí que la segunda no se considere prioritaria. De hecho, la llegada del Antonov no alteró el trafico normal de aviones de pasajeros.
De fabricación rusa, el Antonov An-124 fue el avión más grande construido en serie hasta la llegada del Airbus A-380 y del An-225, el avión más grande construido en el mundo. Físicamente, el avión es similar al Lockheed C-5 Galaxy estadounidense, pero ligeramente mayor. Los aparatos se utilizan para transportar locomotoras, yates, fuselajes de aviones y otros tipos de carga de grandes dimensiones. El avión puede inclinarse para facilitar la entrada del cargamento. Un An-124 militar puede llevar hasta 150 toneladas de carga, también puede llevar hasta 88 pasajeros en una cubierta superior detrás de la cabina. Sin embargo, debido a la limitada presurización del fuselaje, raramente transporta personas.
El aeropuerto ha atendido en los últimos diez años otros dos aparatos de este tipo. Uno procedente de París que llevaba en su interior coches, motos.. del cortejo fúnebre de un líder africano y otro que trajo el barco de Telefónica de la primera edición de la regata Volvo Ocean Race.

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